
Y te quedas con un dejo de nostalgia.
Mientras que tu mente se llena
Y así llegaste a tu amargo exilio involuntario.
Entonces sí que conociste la soledad.
La mujer actual ha ganado espacios poco a poco y uno de ellos es el de usar la imaginación también la de tratar de comunicarse con los demás. Esa es la intención tratar de presentar el punto de vista de una mujer que siente, añora, desea, ama, se desespera, sueña... Bienvenido seas...



http://www.youtube.com/watch?v=eIkYk5BnTf4&feature=related
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Oye ¿no te parece que esta demasiado “lucidor” tu bikini Comenzaron a platicar más abiertamente:
El radicalmente de derecha, ella mas bien de ideas izquierdosas. El en contra de los sindicatos, ella pertenecía a uno.
El a favor de la Guerra, ella pacifista. El le iba al Guadalajara, ella al América.
Su meta, casarse con una mujer para dejarla en casa cuidando a los niños, mientras el seguía viajando y conociendo el país y por supuesto visitando por sus rutas a las mujeres que se pudiera.
Y ella que soñaba con terminar una carrera y se sentía tan orgullosa de sus logros, de su trabajo, su sindicato.
Y que empieza la discusión que iba subiendo de tono a cada momento. Él como no podía convencerla mejor la besó apasionadamente y como lo hizo muy bien Ella se dejó llevar por sus caricias, por el ambiente, la luz de la luna, las hermosas estrellas que casi se podían tocar con la mano. Después de un rato de desfogue. Él le dijo:
"No pases la noche sola", "te prometo una noche Inolvidable".
"Es que somos como el agua y el aceite, ¿ya lo notaste?"
"Si pero te aseguro que en eso sí vamos a coincidir"
"Nunca he tenido una queja y dicen que estoy muy bien dotado".
Dicen que la curiosidad mató a un gato, que no lograría en esa inexperta mujer de 20 años.
Una vez dentro de la habitación él se convirtió en un tempano de hielo que se iba despojando de su ropa ante los azorados ojos de Lorena pues sus ojos jamás habían contemplado un cuerpo como ese, parecia esculpido por un ar
tista, un generoso artista...
ni un solo beso, ningún juego previo. Ni una sola palabra amable, de su boca solo brotaban mandatos, órdenes, groserías, una más soez que la otra. Ella estaba muerta de miedo.
Jamás le preguntó ¿Estas a gusto? ¿No te lastimo?, vamos ni un abrazo cariñoso. Solo pensaba en saciarse, su satisfacción, Él mismo.
Esa noche se sintió vejada, lastimada, terminó llorando, porque para él sólo fue como una muñeca de plástico, alguien inexistente.
Cuando todo terminó cada uno estaba al extremo opuesto Sin tocarse si quiera
Así se quedaron un rato. Ella reponiéndose del shock. El descansando satisfecho.
Y cuando comenzó a salir el sol, Ella trataba de acordarse
¿Cómo dijo que se llamaba? Pues necesitaba despertarlo pues ¡hasta se quedó dormido encima de su ropa! Al final solo le alcanzó a decir:
"Guapito, fíjate que me tengo que ir al aeropuerto se me olvidó y no reconfirmé mi vuelo y como estamos en diciembre. Eres un sol, bye bye"
Mientras se vestía a toda prisa y salía botando de ese lúgubre lugar
Ya en la terminal de camiones sólo pidio un pasaje para donde saliera el próximo camión... Villahermosa.
En una bella ciudad colonial el noble Don Guillermo regresa triunfante tras conquistar lejanas tierras. Se organiza un festejo en la vieja taberna para celebrar en grande. Los parroquianos los observan curiosos mientras toman unos tragos al fondo del lugar. Los nobles se sientan de un lado del tablón que sirve de mesa. Todos elegantemente vestidos. Eufórico Don G. grita ¡Quien quiera sentarse con nosotros sea bienvenido, ¡Vino y comida gratis para todos!
Llegan las viandas y todos se precipitan sobre ellas. Ella se apresura y le arranca una pierna al pavo y cuando va a encajarle el diente. Siente como si algo atravesara su blusa y llegara hasta su busto. Es la mirada de Don G. le sonríe maliciosamente y sin dejar de mirarlo en lugar de morder, lame la pierna de pavo...
Ella toma una copa y bebe a grandes tragos de tal suerte que hilos de vino resbalan por la comisura de su boca hacia su pecho. El hombre no pierde de vista cada gota de vino… quisiera convertirse en ellas para recorrer su piel.
Su loco devaneo los llena de pasión hasta que ella no puede más y lanza un gemido, un gran grito de placer y explota sacando la miel de su cuerpo. Mientras que sus experimentadas manos no dejan de tocar, apretar, hasta rasguñar suavemente, esa tenue capa de vellos claros que cubren su cuerpo, es como si tocara terciopelo. Lo mira tan alto, blanco, fuerte, que frente a sus ojos se convirtió en un ser divino, que la hizo estremecer al escuchar el grito que brotó de sus entrañas, mientras su cara mirando hacia lo alto temblaba de placer. Por fin cayó extasiado a su lado.